Seguro que el término “puntos de rubí” no te suena para nada. ¡Pero habrás visto muchísimos de ellos! De hecho, es muy probable que tú mismo tengas algunos en tu cuerpo.

Estas imperfecciones suelen ser inofensivas, y son más molestas estéticamente que de cualquier otra manera. Sin embargo, nunca está de más vigilarlos e, incluso, eliminarlos a tiempo. ¡La piel es muy delicada!

Por eso, en Clínica Mallen os hemos preparado un nuevo post: para que sepáis qué son los puntos de rubí, cómo detectarlos y, llegado el caso, cuál es la mejor manera de eliminarlos.

¿Quieres lucir una piel lisa y sin imperfecciones? Entonces, ¡sigue leyendo!

¿Qué son los puntos de rubí?

En el campo de la estética se denomina “puntos de rubí” a determinadas alteraciones de la piel que destacan por ser de un color rojo vivo. Son lesiones de la dermis que pueden recibir otros nombres como angiomas en cereza, angiomas capilares o angiomas senil.

Los puntos de rubí se producen por dilataciones vasculares relacionadas con fallos en el sistema vascular, y son un síntoma de envejecimiento cutáneo. No están muy claro los factores que los producen, aunque cuentan con un importante factor genético.

Suelen aparecer a partir de los 20 o 30 años en el tronco y, en menor medida, en las extremidades. Son benignos y en ningún caso peligrosos, así que no es necesario eliminarlos desde un punto de vista médico.

Sin embargo, estas dilataciones pueden alcanzar un tamaño incómodo para el paciente o estéticamente desagradable, por lo que muchas personas deciden hablar con especialistas para deshacerse de ellos.

Eliminar los puntos de rubí con láser

Como has podido deducir de lo anterior, los puntos de rubí no desaparecen por sí mismos. Así que, si decides eliminarlos, existen algunos tratamientos que pueden conseguirlo sin riesgos ni intervenciones severas.

El más utilizado es el láser de Neodimio-YAG. Es un tratamiento muy rápido para eliminar estas imperfecciones y casi indoloro. Además, no requiere intervención profunda ni postoperatorio severo.

Además, y gracias a su efectividad, puedes deshacerte de varias lesiones vasculares en una sola sesión, con resultados duraderos y definitivos. Tras someterte a este tipo de láser, tus puntos de rubí desaparecerán en 7-10 días.

¿Cómo funciona? El láser de Neodimio-YAG emite, a la vez, luz y calor, que son captados por la hemoglobina de tu piel. El calor destruye las venas afectadas sin dañar los tejidos que las rodean ni afectar al riego sanguíneo.

No obstante, debes tener en cuenta una cosa: aunque elimines estas lesiones de manera definitiva, rápida e indolora, el láser Neodimio-YAG no impedirá que puedan aparecer nuevos puntos de rubí en el futuro.

Eliminar los puntos de rubí con electrobisturí

Para casos intermedios, en los que los puntos de rubí son demasiado grandes para ser tratados de manera satisfactoria con láser, estos pueden ser eliminados a través de bisturís eléctricos.

Este aparato elimina las lesiones vasculares a través del calor. El electrobisturí calienta una fina punta metálica que, en contacto con el angioma, lo quemará hasta que este desaparezca.

En ocasiones pueden quedar cicatrices, aunque no es lo común. Si esto ocurre, la razón principal suele ser el tamaño del punto de rubí que ha sido eliminado. La cirugía es una tercera opción, pero solo cuando la lesión vascular es inusualmente grave.

Cómo prevenir los puntos de rubí

En realidad, la aparición de puntos de rubí en la piel no se puede prevenir, en la medida en que aparecen, principalmente, por la edad. No obstante, están relacionados con otros factores que sí podemos prevenir.

Por ejemplo, la exposición prolongada al sol o el exceso de toxinas en la piel. Por ello, la mejor manera de prevenirlos es beber mucho agua, llevar una dieta equilibrada y cuidar nuestra piel de manera asidua.

 

Y tú, ¿tienes algún punto de rubí del que quieras deshacerte? ¡Ponte en las manos de Clínica Mallen y vuelve a lucir una piel lisa y luminosa!

Uno de los tratamientos que más aplicamos en Clínica Mallen es el de varices. Son muchas las personas que las tienen y deciden deshacerse de ellas con nosotros. Pero, ¿qué son exactamente las varices? ¿Y cómo nos deshacemos de ellas?

En Clínica Mallen, tu clínica estética en Sevilla, somos expertos en numerosos tratamientos de belleza, estética y bienestar. Lejos de lo que algunos puedan pensar, muchos de nuestros tratamientos se llevan a cabo más por salud que por belleza.

Y precisamente en este grupo o conjunto encontramos las varices. Porque sí, las venas varicosas no son bonitas. Y hay quien decide deshacerse de ellas por estética. Pero las varices también pueden generar problemas que, con Clínica Mallen, desaparecen por completo.

¿Qué son las varices?

Las varices son una insuficiencia venosa crónica. Es decir, son venas hinchadas que aparecen generalmente en las piernas debido a la acumulación anormal de sangre en ellas. Como veis, más allá del factor estético, una acumulación de sangre nunca es sana.

Existen factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar este problema. Algunos de ellos son la obesidad, el sedentarismo, algunos anticonceptivos o la existencia de antecedentes familiares.

Este problema es menor y muy común, pero no por ello debemos dejarlo a un lado. En Clínica Mallen siempre animamos a llevar una vida activa para evitar las varices o, al menos, mejorar su estado.

Sin embargo, hay casos en los que es demasiado tarde o la actividad física no es suficiente. Y justo ahí es donde entramos nosotros: evitaremos que tus varices se compliquen y devolveremos la belleza a tus piernas.

Complicaciones de las varices

Estamos tan acostumbrados a las varices que no nos paramos a pensar en las complicaciones que pueden derivar de ellas. Y, aunque no es común, algunas de ellas son bastante extremas.

Una de las complicaciones más extremas de las varices es la aparición de úlceras. Estas aparecen cerca de las venas varicosas y suelen ser dolorosas. Justo antes de formarse suele aparecer una mancha descolorida en la piel

Otra complicación pueden ser los coágulos sanguíneos. Estos harán que tu pierna duela y se hinche. Esto se conoce como “tromboflebitis”, y es una señal clara de que debes ir al médico cuanto antes.

Por último, dentro de las peores complicaciones que pueden tener las varices, tenemos el sangrado. Si tus venas varicosas se encuentran muy cerca de la piel pueden llegar a explotar. Normalmente es un sangrado leve, pero es también el momento de tratarse por fin este problema.

Tratamientos para varices

Para tratar las varices existen tratamientos con sustancias químicas y tratamientos quirúrgicos. Elegir uno u otro dependerá del estadio de tus varices. En otras palabras: será el médico el que te aconseje la mejor manera de deshacerte de ellas.

En Clínica Mallen, sin embargo, optamos por un tratamiento no intrusivo con láser. Nuestro tratamiento con Láser (Nd-Yag) cierra las venas de pequeño calibre sin dañar la piel.

Utilizamos un tratamiento con esclerosante, que transformamos en espuma para mejorar su eficacia y reducir al mínimo tanto el número de sesiones necesarias como los posibles efectos secundarios.

Esta espuma es inyectada con una fina aguja para que el procedimiento sea prácticamente indoloro. Al hacerlo, la espuma se adhiere a la pared interna de la vena varicosa y la colapsa.

De esta forma evitamos que la sangre circule por la vena dañada, y esta será eliminada por los macrófagos dejando esa zona de nuestra piel limpia de varices.

 

Y tú, ¿tienes problemas de varices? Si es así, ha llegado el momento de deshacerte de ellas. ¿Y qué mejor lugar para hacerlo que Clínica Mallen? Atrévete a probar nuestro tratamiento no invasivo y pide ya tu cita con el doctor Tudela.

Las quemaduras por la depilación láser pueden ser un verdadero problema. Si te has sometido alguna vez a este tipo de depilación, sabrás que conseguir la intensidad adecuada de la aplicación es a veces difícil. Por eso, muchos pacientes han terminado con quemaduras durante las primeras sesiones.

Las quemaduras en la piel son un tema muy serio y en Clínica Mallen lo tratamos como tal. Estas pueden, a la larga, causar problemas de salud mucho más graves que una pequeña mancha en la piel.

Por ello, queremos explicaros cómo podéis proteger y cuidar vuestra piel ante quemaduras por la depilación láser. No solo por estética, sino por salud: nuestra piel tiene memoria, ¡y mejor que no recuerde estos accidentes!

¿Cómo detectar quemaduras por la depilación láser?

Seguramente, no necesitarás que contestemos a esta pregunta. Pero, por si acaso, te explicamos cómo suelen ser las quemaduras por la depilación láser más frecuentes. Para empezar, suelen ser superficiales.

Al principio son de color rojo, y con el paso del tiempo suelen cambiar a un tono marrón café. Las ubicarás enseguida porque, como cualquier otra quemadura, son molestas, te dolerán y notarás ardor en la zona.

Sufrir quemaduras por la depilación láser es algo muy común y no debes preocuparte: son de primer grado, las más leves, así que un buen cuidado de la zona afectada bastará para deshacerte de ellas.

Debes tener en cuenta, además, que las pieles más morenas son más propensas a sufrir este tipo de quemaduras, pues atraen con más facilidad la luz del láser debido a sus altos niveles de melanina.

¿Cómo eliminar las quemaduras?

Lo primero que debes hacer es evitar que la quemadura entre en contacto con fuentes de calor, incluidos el sol y el agua caliente. Esto podría agravar sus consecuencias, además de hacerla más dolorosa.

La hidratación de la piel, aunque siempre es necesaria, se torna más importante en caso de quemadura. Aplica Aloe Vera a la zona afectada con frecuencia para hidratar la piel y regenerar sus células.

También deberás evitar llevar ropa ajustada que oprima la zona afectada. Esto, además de doloroso, podría complicar la curación de la quemadura o, incluso, infectarla.

Si te duele mucho puedes tomar antiinflamatorios durante los primeros días y aplicar hielo a la quemadura: aliviará el dolor y la quemazón y ayudará a relajar la zona afectada. Ahora bien, si la quemadura empieza a formar ampolla, deberás hablar inmediatamente con un especialista.

¿Cómo evito que vuelva a ocurrir?

Para evitar quemadoras por la depilación láser es muy importante que hagas caso a las recomendaciones de tu especialista. Para que esta pueda darte indicaciones correctas deberás proporcionarle cierta información, como si estás tomando algún fármaco o usando alguna crema dermatológica.

Además de ello, deberás evitar exponer tu piel al sol antes y después de cada sesión. Nada de tomar el sol, nada de camas solares… Lo mejor es que no busques broncearte durante el tratamiento.

Esto puede activar tus niveles de melanina y hacer que absorbas más y más rápido la luz del tratamiento, sobrecargando tu piel y ocasionando quemaduras. Por último, trata de rasurar bien la zona: si queda algún pelo, este podría quemarse y dañarte.

Tras una quemadura, ¿puedo hacerme el láser?

Será tu especialista quien lo determine. Ahora bien: ninguno te dirá que puedes someterte de nuevo al tratamiento inmediatamente después de haber sufrido una quemadura por la depilación láser.

Debes dejar que tu piel descanse, se recupere y se regenere. Normalmente, los expertos suelen esperar entre 10 y 15 días mínimo antes de volver a iniciar este tratamiento.

 

¿Alguna vez has sufrido una quemadura por la depilación láser? ¿Quieres ponerte en manos de los mejores y evitar estos incidentes? Entonces, ¡ven a visitarnos a Clínica Mallen!

El aumento de pecho o mamoplastia es una de las cirugías más comunes en la especialidad de estética. Esta operación consiste en aumentar y/o mejorar la forma de los senos femeninos. Para ello, se introduce un implante de silicona o solución salina en la mama. Son muchas las mujeres que deciden someterse a esta operación por distintas razones, y ya es uno de los tratamientos o intervenciones estéticos más realizados en nuestro país.

Hasta aquí, todos conocemos el aumento de pecho. Pero existen muchas otras preguntas que no han sido todavía respondidas. En Clínica Mallen, como siempre, queremos daros toda la información, y os hemos preparado un cuestionario con cinco preguntas frecuentes sobre esta intervención.

¿Empezamos?

¿Cuánto duran los implantes?

Antes, los implantes debían sustituirse aproximadamente cada 10 años por seguridad y para mantener los resultados primigenios. Sin embargo, y gracias a la evolución de la cirugía, actualmente ya no es necesario sustituirlos.

En otras palabras, una vez que te sometas a la operación de aumento de pecho no tendrás que volver a hacerlo: los implantes utilizados hoy en día son para toda la vida. Eso sí, es importante que te sometas a todas las revisiones pertinentes de manera periódica para valorar el estado de los implantes. Estas revisiones suelen tener lugar cada 3 años y consisten, simplemente, en una mamografía. ¡Nada de intervenciones!

¿Hay vuelta atrás?

Sí. Los implantes mamarios pueden retirarse en caso de que el paciente lo desee o de que se deterioren. No obstante, tendrás que tener en cuenta que el tejido de tu pecho se habrá adaptado a la nueva forma y tamaño del mismo, por lo que tu piel quedará flácida. Para corregirlo, deberás someterte a otros tratamientos estéticos.

¿En qué consiste la operación?

La operación de aumento de pecho es muy sencilla. El cirujano realiza una pequeña incisión en la zona periareolar, inframamaria o axilar e introduce el implante mamario tras el tejido fino del pecho. Este procedimiento, realizado bajo anestesia, suele durar aproximadamente 1 hora y requiere un ingreso de 24 horas.

La recuperación es también simple: normalmente, el paciente puede moverse por sí solo al segundo día. Podrá reincorporarse al trabajo en 3-7 días si este no requiere de grandes esfuerzos, que deberán evitarse durante 6 semanas.

¿Cómo elijo el tamaño adecuado de los implantes?

No debes temer equivocarte con el tamaño de tus implantes: tu cirujano te ayudará a elegir los idóneos. Para ello, hay que tener en cuenta el volumen y las proporciones de tu cuero, el tamaño de tu tórax y el de tu espalda.

La última palabra siempre la tendrás tú, pero tu cirujano puede aconsejarte el mejor tamaño y mostrarte simulaciones para que puedas ver unos resultados aproximados.

Tras una operación de aumento de pecho, ¿podré amamantar a mi hijo?

Sí. Es cierto que no podrás someterte a esta intervención mientras estés embarazada o en período de lactancia, pero si eres madre después de la operación no tendrás ningún problema para dar de mamar a tus hijos.

Tan solo deberás tener especial cuidado al hacerlo si la intervención se hizo a través de la areola, pues aumentaría el riesgo de mastitis.

 

Después de leer este nuevo post, ¿te quedas más tranquila respecto a la intervención de aumento de pecho? Como ves, pasar por quirófano no siempre es tan peligroso como parece: gracias a la ciencia actual, la cirugía de aumento de pecho se ha convertido en un procedimiento sencillo por el que cada vez apuestan más mujeres. ¿Quieres ser una de ellas? Entonces no esperes más, pide cita con nosotros y recupera la forma de tus pechos de la mano de Clínica Mallen.